A las diez en punto de la mañana comenzaban las carreras con la conjunta entre cadetes y veteranas. El viento soplaba fuerte y las nubes amenazaban lluvia pero ésta respetó el esfuerzo de los casi 5000 apuntados hasta justo el comienzo de la carrera popular, que puso el punto y final a una edición más del considerado por méritos propios como mejor cross del mundo. Y es que la pléyade de atletas reunidos por los componentes de la Diputación de Burgos es realmente extraordinaria y tiene aún más mérito teniendo en cuenta las alturas de temporada en la que nos encontramos con el campeonato del mundo de campo a través aún muy lejos en el tiempo.

 

Y un año más Atapuerca aunó a la calidad la cantidad de atletas en el resto de categorías. Y es que tan importante como traer a las primeras figuras es mostrar ese “espejo” de realidad a quienes ansían verse reflejadas y reflejados en ellos para llegar a lo mismo dentro de unos años.

 

En definitiva, gran bautismo para una temporada que promete emociones tan fuertes e intensas como las vividas esta mañana al abrigo de la cada vez más atlética sierra de Atapuerca.

ruthjebet